María Cecilia Colombani
Universidad de Morón/Universidad de Mar del Plata, Argentina
Profesora titular
Profesora titular de problemas filosóficos y antropología filosófica de la Facultad de Filosofía, Ciencias de la Educación y Humanidades de la Universidad de Morón. Investigadora principal y directora de proyectos de investigación en dicha Facultad. Profesora titular de historia de la filosofía antigua y problemas especiales de filosofía antigua de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Autora de capítulos de libros y de más de cien artículos de la especialidad presentados en congresos. Autora de Hesíodo. Una introducción crítica (Buenos Aires, Santiago Arcos Editor, 2005), Homero. Una introducción crítica (Buenos Aires, Santiago Arcos Editor, 2005) y Foucault y la política (Buenos Aires, Prometeo, 2009).
Abstract
Nietzsche. Filosofía, literatura y vida. Los atajos de la existencia
El proyecto del presente apartado consiste en pensar algunos hitos de lo que Michel Foucault denomina la historia de la espiritualidad en Occidente, para ver el legado nietzscheano en ese enclave de problematización a partir de la crítica a la metafísica emprendida por Nietzsche, y de la cual Foucault parece ser un heredero directo. Para abordar la problemática de la verdad en relación al sujeto, intentaremos trazar un arco de lectura entre Nietzsche y san Agustín para visibilizar dos modelos de instalación en la vida, a partir de la relación entre la palabra y la existencia. Para ello revisaremos dos tipos de discurso, el confesional, de impronta agustina, tendiente la cual Foucault parece ser un heredero directo. Para abordar la problemática de la verdad en relación al sujeto, intentaremos trazar un arco de lectura entre Nietzsche y san Agustín para visibilizar dos modelos de instalación en la vida, a partir de la relación entre la palabra y la existencia. Para ello revisaremos dos tipos de discurso, el confesional, de impronta agustina, tendiente a rozar la arkhe como modelo de vida perfecta, y el discurso poético de Nietzsche como modo de afirmar la vida en el hecho estético. La historia de la espiritualidad parece ser aquella que vincula askesis, práctica, y aletheia, verdad, en la medida en que postula e indaga las reglas de acceso a un tipo de verdad que Nietzsche postula como una enfermedad. El discurso confesional aparece entonces como una exigencia para que el sujeto acceda a esa verdad de marcado cuño metafísico; acceso ritualizado que representa un verdadero hito en la historia de la espiritualidad y posiciona al sujeto en el mejor registro para ser merecedor de un tipo de bios que para Nietzsche es la negación misma de la vida. En lo que atañe al presente trabajo, el concepto de verdad y la idea de Dios parecen ocupar un mismo topos, tanto en la narrativa agustina como en la crítica nietzscheana, ya que el Padre, arkhe de las arkhai, aparece como el topos de la verdad.
A la luz de este marco teórico, indagaremos el concepto de vida en un pensador y otro para
ver la tensión entre lo vital y lo antiviral y ver en qué sentido la enfermedad metafísica resulta decadente.
En efecto, es precisamente lo más vital del hombre lo que está en juego: su vida saludable. El
anuncio de la muerte de Dios como caída de la arkhe suprema representa algo más que el parricidio de aquel Padre; supone recobrarse como sujeto, recobrar la intensidad de una vida que se des-ata y se des-liga de ciertas ataduras ficcionadas históricamente y que han tenido el estatuto de originarias, como modo de legitimar su poder y los juegos de sujeción. La recuperación de la vida se inscribe en un terreno agonístico. El agon, combate, se juega en la tensión vida-muerte. Debemos mejorar nuestra salud, recuperar lo más vital: el olfato, el gusto, la mirada; despreciar